27 de abril de 2012

Presentación de "El pergamino que contiene su nombre"



El próximo jueves 3 de Mayo a las 20'30h en La Carbonería tendrá lugar la presentación de los cuadernos poéticos "Devenires" de María Fernanda Trujillo y "El pergamino que contiene su nombre" de este fraguel, Rosa Yáñez, que ya sabéis que se han editado a cargo de el Centro Cultural Ángel Leiva. Quiero invitaros a todos a acompañarnos.

Presentación de "Devenires" de María Fernanda Trujillo
y "El pergamino que contiene su nombre" de Rosa Yáñez
cuadernos poéticos El Hilo Creador
Jueves 3 de Mayo a las 20'30h
La Carbonería
c/Levíes
Sevilla

9 de abril de 2012

El ruido y la furia


Había intentado tres o cuatro veces leer a Faulkner y no había podido pasar de las primeras cincuenta páginas. He tenido que pasar por Flannery O'Connor, por William Goyen, por "Lo que el viento se llevó", por "Matar a un ruiseñor", por Louis Amstrong, por New Orleans y el murmullo de los discos de pizarra (...largo etcétera...) para enamorarme perdidamente del Sr. Faulkner, sus palabras y su mundo. Hay cortejos que dan mucho trabajo.



Mañana, y mañana y mañana

Se desliza en este mezquino paso de día a día,

A la última sílaba del tiempo testimoniado:

Y todos nuestros ayeres han testimoniado a los tontos

El camino a la muerte polvorienta ¡Muere, muere vela fugaz!

La vida no es más que una sombra andante jugador deficiente

Que apuntala y realza su hora en el escenario

Y después ya no se escucha más. Es un cuento

Relatado por un idiota, lleno de Ruido y Furia,

Sin ningún significado.

Macbeth, William Shakespeare

21 de marzo de 2012

A propósito del día de la poesía

Después de leer un montón de chorradas hoy al respecto del día de la poesía, creo que estoy en la obligación moral de decir un par de cosas. Aquí una que está cansada de decir que escribe poemas e inmediatamente ver que se dibuja en quien la escucha ESA SONRISITA condescendiente. Esa que delata la imagen que se acaba de formar en su cerebro en la que aparezco yo misma dando saltitos a través de un campo de amapolas con un cestillo en el codo y un vestidito con lazo envuelta por mariposas de colores... O peor: derrotada ante una mesa llena de pañuelos usados y un par de botellas vacías (es de noche, hay tormenta, la mesa es de caoba, yo voy vestida de negro y hay un gran ventanal con cortinas púrpuras... ¿por qué? No lo sé, son los demás los que lo piensan...)

Vamos a lo que vamos: andan preguntando por ahí para qué sirve la poesía. La respuesta es simple: la poesía no sirve para NADA. Podríamos sobrevivir perfectamente sin ella. Que sí, que es verdad, que no me pongo trágica. Si no dime tú, déjate de cuentos, respóndete a ti mismo ahora que no te oye nadie: ¿cuándo leíste por última vez un poema? ¿Y te has puesto enfermo o algo por no leerlos? No, ¿verdad? Vamos, para lo mismo que la pintura, la escultura... ¿cuándo fue la última vez que fuiste a un museo? Pues eso... para nada.

Y es lo mismo con todas esas cosas que tampoco sirven para nada: pararse a oler la calle cuando ha llovido o levantar la cabeza para ver el arcoíris, detenerse a observar las arrugas del anciano que se ha sentado frente a ti en el autobús o sonreír a la cajera del supermercado, dar los buenos días por la mañana con una sonrisa que no sabes de dónde sacar. Que si no haces nada de esto, que no pasa nada hombre, que se sobrevive.

También podríamos sobrevivir sin pararnos a analizar por qué esa persona a la que creías caer mal hoy te ha sonreído o por qué en la reunión te ha apoyado el otro a pesar de su propio perjuicio, o qué extraña razón ha llevado a ese desconocido que se ha sentado a tu lado en el metro a contarte su vida con pelos y señales como si esperara algo de ti.

Y claro que podríamos sobrevivir sin mirarnos al espejo, sin pensar por qué hacemos las cosas que hacemos, si queremos o no y qué y a quién. Además, cuánto tiempo ahorraríamos, ¿no? ¿Qué más da si lo que siento es melancolía o nostalgia? ¿Si es tristeza o desesperanza? ¿Importa algo?

Y más allá, me consta que se puede vivir perfectamente sin pensar que entre palabra y palabra -de esas que decimos y escribimos, que leemos en el whatsapp y en el facebook, que nos dice quien se cruza con nosotros- hay una parte de lo que queremos decir y de lo que quieren decirnos que nunca se expresa. Que ya hay que estar aburrido para obsesionarse con esas lagunas en el mensaje y con querer cazar de algún modo esos pensamientos extraños -e inútiles y poco prácticos- que no se dejan verbalizar con el uso habitual de nuestro lenguaje. Esos que se nos acumulan hasta convertirnos en viejos. Pero bueno, se puede elegir como hobby, qué se yo, como el que colecciona sellos o hace torres de palillos de dientes. Tampoco es eso delito, ¿no? Con algo habrá que entretenerse.

Y ya digo, que para nada, que no sirve para nada. Sin embargo, siempre me he preguntado algo a lo que no le he encontrado aún respuesta, algo que siempre me ha sorprendido: el hecho de que los artistas siempre se hayan exiliado en tiempos de guerra, que hayan sido apresados, juzgados, perseguidos, y si no, como poco observados de cerca ¿tiene algún sentido? Y andando más por casa, me pregunto hoy cuando leo lo que leo por qué les indigna tanto y a tantos este hobby inocuo. Nadie odia, creo yo, al de los sellos o al de los palillos, todo lo más una burla si se acuerdan de que existen.

Y para lo que ya sí que no tengo respuesta es a por qué, a pesar de todo, de lo inútil, de lo vano, hay quien se para a oler la calle cuando ha llovido, quien considera la sonrisa del enemigo el mayor triunfo, quien se conoce tanto como para distinguir sus melancolías de sus nostalgias y quien se duele de que entre palabra y palabra se nos vayan tantas cosas, hasta el punto de creer que esas, precisamente esas, son las únicas que merecen la pena.

19 de marzo de 2012

El pergamino que contiene su nombre

Ya adelantaba algo hace unos días. Ya lo tenemos aquí. El viernes tuvo lugar una pequeña presentación en el Centro Cultural Ángel Leiva, muy bien acompañada además de mi amiga María Fernanda Trujillo y su excelente poemario "Devenires". Próximamente nos veremos en La Carbonería (Sevilla) y prometo informar cumplidamente.


Por supuesto, el cuadernito está dedicado a Ángel Leiva y Susana Jákfalvi por su confianza en mí, siempre inmerecida. Y como declaración de intenciones, el poemario se inicia con un extracto del discurso de Leonard Cohen en la recepción del Premio Príncipe de Asturias:


"And if one is to express the great inevitable defeat that awaits us all, it must be done within the strict confines of dignity and beauty"



Os vuelvo a dejar un pequeño extracto:

Levantarse un día para encontrar en el espejo
a alguien que no eres tú.

Buscarse entonces en los nuevos pliegues, en el puzle de la piel, en el color nuevo de los ojos y ese labio prominente que amenaza.

No ser capaz de descifrar la curva de la barbilla o la caída de las orejas.

Pasar las manos por las nuevas caderas y esas pantorrillas que siguieron caminos desconocidos.

Vestirse con cierta vergüenza y abandonarse sin nostalgia, como si no se perdiera gran cosa, como si no pasara nada.

Ajeno preguntarse adónde fue aquel que fuiste
y lavar esa cara de otro
y lanzarse a la calle a ver a los de siempre

que te reconocen enseguida

sin echarte de menos.

12 de marzo de 2012

Próximos proyectos...

Levantarse un día para encontrar en el espejo
a alguien que no eres tú.

Buscarse entonces en los nuevos pliegues, en el puzle de la piel, en el color nuevo de los ojos y ese labio prominente que amenaza.

No ser capaz de descifrar la curva de la barbilla o la caída de las orejas.

Pasar las manos por las nuevas caderas y esas pantorrillas que siguieron caminos desconocidos.

Vestirse con cierta vergüenza y abandonarse sin nostalgia, como si no se perdiera gran cosa, como si no pasara nada.

Ajeno preguntarse adónde fue aquel que fuiste
y lavar esa cara de otro
y lanzarse a la calle a ver a los de siempre

que te reconocen enseguida

sin echarte de menos.


Rosa Yáñez. "El pergamino que contiene su nombre"
Cuadernito de poemas que ya mismito estará a la venta...

15 de enero de 2012

Tangram. Juan Carlos Márquez.


No empiezo el año con el ingenuo propósito del pasado de volver a reseñar. Sé que el día a día me acaba pudiendo y que es imposible que mantenga un ritmo decente de reseñas -a su vez decentes, claro-, al menos por ahora. El caso es que entre mis encuentros literarios de los últimos tiempos hay algunos libros que sí que quiero destacar y comentar. Creo que merecen ser más conocidos de lo que son y que estoy en la obligación, como lectora agradecida, de impulsar el boca a oreja -si es que quedan orejas por aquí-.

El primer libro del que quiero hablaros es Tangram de Juan Carlos Márquez. Es un libro que promete ser novela pero que es en realidad una apuesta arriesgada entre géneros de esas tan difíciles de encontrar en las librerías. El título hace referencia a un juego tipo puzzle chino y, por algún extraño motivo, al librero que me lo vendió le sugirió que debía enviarme a la sección de esoterismo. Y aunque el libro se encontrara en novedades de narrativa, algo de razón llevaba el señor librero con su error, porque es un libro que lanza a un grupo de historias a conjurar una danza contra el lector en medio de un palacio de espejos. Vemos fragmentos, escorzos de estas historias e imaginamos el resto, pero nos queda siempre la certeza de que más allá debe de haber mucho más.

El autor, Juan Carlos Márquez, tiene una prestigiosa trayectoria en el género del cuento y si decir que Tangram es un conjunto de cuentos entrelazados es una desleal incorrección, también lo es decir que es una novela -o nouvelle si se quiere-. En el primer caso, estaríamos pasando por alto que la historia global sí que existe más allá de esos instantes que podemos curiosear a través de cada capítulo, es la música que bailan estos fragmentos y que está premeditada y destinada a ser descifrada por el lector. Y en el segundo caso, si dijéramos que es una novela, ignoraríamos la estructura de fotografías completas, de textos independientes capaces de expandirse, de cada uno de esos capítulos que, puestos a ser incorrectos, sólo pueden escapar de la cabeza de un cuentista o un buen fotógrafo.

La historia subyacente es un thriller contado con un refrescante humor negro, irónico y poético a un tiempo. Este aire desenfadado fue uno de los atractivos que me hizo acercarme al libro -la editorial tuvo a bien hacer público un capítulo- y otro de ellos, la precisión del lenguaje. Caigo en repetir y repetirme si digo que debería darse por descontado que un libro estuviera bien escrito, pero como todos sabemos ya que eso no es siempre cierto, pues digamos que lo bien escrito que está éste es su segundo gran punto a favor. El primer capítulo y sus personajes me parecen ejemplares en esta línea de maestría y humor y creo que es uno de los mejores fragmentos, capítulos, ¿cuentos?, del libro.

Pero creo que los primeros capítulos también resultan ser los mejores -al menos en una primera lectura, que no he repetido aún, que conste- porque cuenta a su favor con la novedad. Y es que a lo largo de la lectura empecé a tropezar con las explicaciones y un cierto ritmo de parada en los matices que me fatigaba un poco. Lo que en un principio era ingenioso y refrescante como he dicho, acababa por cansar y a veces me perdía en un exceso de metáforas y subordinadas y echaba de menos -y en esto me hago eco de otras críticas- un cambio más radical de voz para cada personaje, un ejercicio más extremo de diferenciación entre sus lenguajes y alguna aproximación más directa al meollo del asunto. Creo que también me impacientaba la intriga por desvelar el misterio, todo sea dicho.

Es un libro que hay que leer, sobre el que hay que pensar, que hay que disfrutar. Uno de esos hallazgos literarios cuya reflexión es más larga que su lectura y no digo poco. Así que, señores, cómprenlo, léanlo y recomiéndenlo.

23 de diciembre de 2011

Felices fiestas


No tengo ganas de ponerme trascendente aunque me revoloteen ante la frente seis años de blog, un montón de amigos virtuales y de carne y hueso y mis propios cambios fraguelianos... No, no quiero ponerme trascendente. Sólo quiero desearos unas felices fiestas, que las disfrutéis con vuestras familias, con vuestros amigos, con alguien que os coja la manita con cariño. Una paradita sólo para desearos muchas sonrisas :)

¡Ah! ¡Claro! Y también... Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn!

15 de diciembre de 2011

La cura para la erotomanía

"O en mi loca imaginación irrumpe una chica de nombre Elsie por quien estuve al borde del suicidio durante un mes, en 1916.

—¿Qué tal si fuera yo? —dice Elsie—. Estoy segura de que maldices muchas emociones de aquel pasado, ¿o ya se te olvidaron?
—No, Elsie, no se me han olvidado.
—Bueno, entonces escribe un cuento acerca de mí. Hace doce años que no me ves, así que no puedes saber lo gorda y aburrida que suelo parecerle a mi esposo.
—No, Elsie, yo...
—Anímate. Bien valgo un cuento. Lo digo porque regresabas a decirme adiós con una cara tan triste y cómica que pensé que me volvería loca antes de que lograra deshacerme de ti. Y ahora tienes miedo hasta de empezar un cuento sobre mí. Tus sentimientos deben de haber sido muy débiles si no logras revivirlos durante unas cuantas horas.
—No, Elsie, no me entiendes. Escribí acerca de ti docenas de veces. La curva graciosa de tu labio, como de conejito, la usé en un cuento hace seis años. La manera en que te cambiaba la cara cuando estabas a punto de reírte —le di esa característica a una de las primeras chicas sobre las que escribí—. La forma en que alargaba mis despedidas, sabiendo que correrías al teléfono en cuanto la puerta se cerrara tras de mí. Todo eso está en un libro que escribí hace mucho tiempo.
—Ahora me doy cuenta. Sólo porque no te hice caso me despedazaste para usarme poco a poco.
—Me temo que sí, Elsie. Mira, nunca me diste en realidad un beso, excepto aquél como con un empujón al mismo tiempo, de modo que de hecho no existe ninguna historia."

Afternoons of an Author. A Selection of Uncollected Stories and Essays.
Francis Scott Fitzgerald.

5 de diciembre de 2011

Los artistas son vagos pero no todos los vagos son artistas.

"El arte es un mullido lecho para los que nos sentimos vagos de profesión. Cuando uno comprende esta verdad, se proclama a sí mismo solemnemente artista, escritor o pintor, músico o poeta.

Luego, los demás, empezando por la familia y por los amigos, no aceptan casi nunca esta solemne proclamación individual que les parece subterfugio, un buen pretexto para no trabajar.

Pasado el tiempo, si el vago por casualidad resultara un artista estimable, la vagancia no se toma en cuenta, es, en algunos casos, una belleza más, un gracioso lunar; en cambio, si el supuesto artista no produce nada que valga la pena, entonces su vagancia se pone al descubierto y se convierte ante los ojos de sus conocidos en algo criminal, desagradable y repelente.

En esto, como en todo, el éxito establece la ley"

El mundo es ansí.
Pío Baroja

Bunbury. Odiame.

24 de noviembre de 2011

II Relato en cadena con José Ángel Mañas (2)


Nada, sólo contaros que he vuelto a resultar seleccionada en la penúltima continuación del relato en cadena de José Ángel Mañas en el portal leoyescribo.com La verdad es que no pensaba volver a participar pero le he cogido cariño a los personajes y a la historia y el reto es muy divertido.

Dentro de unos días supongo que recibiré el premio, pero la diversión ya compensa la participación.

En la web del relato en cadena con José Ángel Mañas podéis leer mis dos continuaciones: la dos y la diez.

26 de octubre de 2011

II Relato en cadena con José Ángel Mañas


Soy la primera ganadora de este año del relato en cadena que organizan en el portal "Leo y Escribo" con la colaboración del escritor José Ángel Mañas.

La idea es continuar un relato que ha comenzado el autor para ir encadenando el fragmento del participante elegido como ganador de la semana con fragmentos escritos por el propio José Ángel Mañas. La única condición es ser universitario (de algo me tenía que servir la vuelta al cole) y el premio, un lote de libros.

Os dejo el enlace al II Relato en Cadena. Mi fragmento es el número dos y firmo como "Puntos_suspensivos" y es que el relato va dedicado a Sabina...

"Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…"


:)