6 de febrero de 2014

Los vasos justos y Famadihana


Los vasos justos

Suspiró profundamente y recogió dos cubiertos que habían caído al suelo. Aunque dudó un instante, acabó por echárselos al bolsillo del mandil con intención de sustituirlos por otros limpios. Recompuso el orden en la mesa y como último toque, alisó el mantel con el canto de la mano. Tras un viaje a la cocina y con los cubiertos repuestos, marcó el número de la policía. Les habló de los cuerpos vencidos sobre los platos, de cómo consiguió el veneno, del cuidado que había puesto aquella noche en la presentación de la cena y del fastidio cuando uno de los agónicos manoteos dejó caer un vaso que, desportillado, acababa con la perfección del crimen.


Famadihana

Suspiró profundamente y recogió dos cubiertos y bien atados. Luego, otros dos con las bolsas abiertas. Se podían perder los huesos más pequeños, debía tener cuidado.

Había preferido preparar una fiesta íntima en su propia granja. Sólo él, Mary, Helena y los hijos que tuvo de cada una de ellas. Pero el baile había sido triste incluso entre las nieblas del vino. Se sentía cansado.

No estaba seguro de querer cerrar la tumba de nuevo. Ayudó a su decisión que la mano de marfil de Helena asomara por un hueco de su bolsa y entrelazara con él los dedos como en una invitación a bailar.


Micros participantes en el concurso Relatos En Cadena que marcaba la frase de inicio

2 comentarios:

Miguel jiménez salvador dijo...

Si es que la gente no aprecia los detalles de una buenas escena, je je, cuanto talento incomprendido, de verdad, no dan ganas más que de ir a la cárcel ya, y no salir...

¿Famadihana? Guau Rosa, tu sí que te has salido del plato con este, muy bien. Eh, y no solo me has descubierto lo que es, además he podido ver que existe una "Tanatopedia", qué bueno. "Habemos gente pa tó" je je.

Abrazos, me voy a afinar el piano.

Rosita Fraguel dijo...

JAJAJAJA ¿Te imaginas en qué se convertiría la cárcel toda llena de perfeccionistas extremos? ¡Un paraíso vaya! :D

Y la Famadihana es que es una de esas cosas más literarias que la propia literatura, ¿verdad? Quería jugar con no usar "cubiertos" con el primer significado que viene a la mente y encima tenía la ocasión perfecta para hablar de esta tradición tan... peculiar.

Habemos fraguels pa tó :D